Honbasho  

Natsu Basho 2017
Día 15
Y2wHakuho15 - 0
O1eTerunofuji12 - 3
M10eTochinoshin12 - 3
Y2eHarumafuji11 - 4
S1wTakayasu11 - 4
M7wTakakeisho11 - 4
M10wUra11 - 4
S1eTamawashi10 - 5
M5wShodai10 - 5
M7eHokutofuji10 - 5
M14eOnosho10 - 5
O1wGoeido9 - 6
M6wIkioi9 - 6
M9wKagayaki9 - 6
M14wChiyotairyu9 - 6
K1eMitakeumi8 - 7
K1wYoshikaze8 - 7
M9eIchinojo8 - 7
M11wIshiura8 - 7
M12eTokushoryu8 - 7
M13wDaishomaru8 - 7
S2eKotoshogiku7 - 8
M11eArawashi7 - 8
M15wKaisei7 - 8
Y1eKisenosato6 - 5
M1wEndo6 - 9
M4eTochiozan6 - 9
M8eShohozan6 - 9
M12wKotoyuki6 - 9
M2wChiyoshoma5 - 10
M5eTakanoiwa5 - 7
M8wSokokurai5 - 10
M3eDaieisho4 - 11
M3wAoiyama4 - 11
M6eTakekaze4 - 11
M13eToyohibiki4 - 11
M15eMyogiryu4 - 11
M16eYutakayama4 - 11
M2eOkinoumi3 - 12
M4wTakarafuji3 - 12
M1eChiyonokuni2 - 13
Y1wKakuryu1 - 4
Resultados por Día
   

Yusho & Sansho  

NATSU BASHO 2017
Makuuchi:Y2w Hakuho
15-0 (38)
Juryo:J4e Nishikigi
10-5 (1)
Makushita:Ms34w Oiwato
7-0 (1)
Sandanme:Sd63w Wakatakakage
7-0
Jonidan:Jd67e Mihamaumi
7-0
Jonokuchi:Jk9e Enho
7-0

Shukunsho:M1e Mitakeumi
(1)

Kantosho:M14e Onosho
(1)

Ginosho:S1w Takayasu
(2)

Ginosho:K1w Yoshikaze
(3)
   

La primera Edad de Oro

La primera Edad de Oro auténtica del sumo llegó a finales del siglo XVIII con la aparición de dos fornidos y populares Yokozunas: Tanikaze Kajinosuke y Onogawa Kisaburo.

 
Tanikaze y Onogawa  

En realidad, hubo otros tres Yokozunas que precedieron a Tanikaze en ese rango, aunque Akashi Shiganosuke (supuestamente el primer Yokozuna de la historia), recibió ese grado a título póstumo. De hecho, puede que su existencia sea básicamente una leyenda: se dice que medía 2.42, y no hay ningún tipo de estadística sobre sus victorias, sus derrotas o sobre cualquier otro dato significativo. Aunque no se sabe demasiado sobre el segundo y el tercer Yokozuna, Ayagawa Goroji y Maruyama Gontazaemon, al menos sí hay indicios de que éstos existieron.

 
 
Tanikaze

A pesar de que Tanikaze tuvo rasgos de leyenda, también era un personaje auténtico -y popular- dentro y fuera del dohyo. En cierta forma se le considera el primer Yokozuna auténtico. Tanikaze medía 1.89, una altura considerable si tenemos en cuenta que en aquella época la estatura media de los rikishis era de 1.68.
Tanikaze ganó 22 yushos, y únicamente perdió dos en sus cuatro años y ocho meses como Yokozuna. En su rivalidad con Onogawa, disfrutó de una clara ventaja pues Onogawa sólo ganó ocho yushos. Con su 1.76, Onogawa era más bajo que Tanikaze, pero compensaba su falta de centímetros con un sumo veloz y agradecido por el público. Tanikaze falleció víctima de una gripe en 1795 a los 45 años de edad, ostentando el grado de Yokozuna, y aún hoy es considerado uno de los diez mejores sumotoris de la historia. Por su parte, Onogawa se retiró en 1798 para continuar como oyakata en Osaka.

Además, muchos rikishis iniciaron sus carreras con 20 o más años de edad, estando en activo hasta los 40 ó 50. Por ejemplo, Yasojima, que a finales del siglo XIX peleó en la división Makuuchi, seguía en Makushita a punto de cumplir los 60 años.

 
Raiden  

Esta Edad de Oro superó el fallecimiento de Tanikaze y la retirada de Onogawa gracias a la presencia de Raiden Tameimon. Considerado de manera general como el mejor sumotori de la historia, Raiden fue instruido por Tanikaze y debutó en el sumo poco tiempo después de que su maestro recibiera el grado de Yokozuna. Tras ganar su primer basho en 1793, acabó conquistando otros 26 títulos más.

Raiden poseía una gran envergadura (no sólo para su época, sino incluso en el Japón contemporáneo): 197 centímetros y 170 kilos. Su fuerza era tal que incluso le prohibieron utilizar varias técnicas de empuje debido al enorme tamaño de sus manos, pero, a pesar de ello, sólo perdió diez combates (frente a sus 254 victorias y 14 empates) durante los 22 años que estuvo en el sumo.

Lució el grado de Ozeki durante 16 años (todo un récord histórico) y no perdió un solo combate durante ese tiempo.

Pero Raiden nunca fue Yokozuna. Aunque este grado no fue oficial hasta 1890, lo normal es encontrar su nombre en la lista de los Mejores Yokozunas de la Historia. Son varios los motivos que explican por qué Raiden no fue jamás promovido a Yokozuna. Quizás el más convincente sea que fue ignorado por las rencillas que existían entre sus daimyo (señores feudales): la familia Matsudaira de Izumo y la familia Yoshida de Kumamoto que eran los encargados de conceder los títulos de Yokozuna. Incluso después de su retirada del sumo en 1811, Raiden realizó giras durante varios años por las zonas rurales, en donde su nombre seguía siendo coreado.

Durante buena parte de su vida Raiden mantuvo la costumbre de escribir un diario, el cual cubre los mejores años de su carrera como rikishi. En él pueden leerse notas sobre sus frecuentes viajes por Edo, Kyoto, Osaka y las provincias, pero una sola vez menciona un honbasho en el que tomó parte.

 
 
Inagawa y Kaswidado

Raiden no es el único caso de un magnífico Ozeki al que se le negó, o se vio obligado a rechazar, el grado honorífico de Yokozuna. Kashiwado Risuke y Tamagaki Gakunosuke, Ozekis de una calidad similar a la de Raiden, también recibieron la oferta pero tuvieron que rechazarla para no poner en entredicho su lealtad a sus respectivos señores feudales que, al igual que Raiden, vivían enfrentados.

Durante el Período Edo otros Yokozunas como Onomatsu, Inazuma, Unryu y Jinmaku también fueron excelsos rikishis, mientras que Shiranui Dakuemon, Hidenoyama y Shiranui Koemon tuvieron la suerte de estar respaldados por personas influyentes.

Los rikishis del Período Edo debían su sustento a los daimyo feudales. Los rikishis más importantes recibían el estatus de samurai, y, por ello, como guerreros que eran, podían llevar espada.

El sistema del patrocinio de los daimyo que floreció durante ese período recuerda la costumbre moderna del patrocinio corporativo. Los señores feudales crearon la tradición de presentar a sus luchadores con mandiles pesados y bellamente decorados (kesho-mawashi), con el blasón de la familia del daimyo. La lealtad de los rikishis era incuestionable, hasta el punto que algunos de ellos pelearon junto a sus señores en el campo de batalla durante los últimos años de decadencia del shogunado.

A veces, los poderosos daimyos dirimían sus disputas personales a través de sus rikishis, e incluso exigían que una pelea pudiera acabar en empate o que tuviera que volver a disputarse.

La curiosa costumbre de impedir a los luchadores de la máxima categoría pelear en el último día de los torneos se puso en práctica en Abril de 1791, estando en vigor hasta 1908. La popularidad del sumo decayó tras la retirada de Raiden.

Los luchadores de sumo fueron algunos de los primeros japoneses que recibieron a un personaje americano que fue el responsable del inicio de relaciones comerciales con Japón. Desde principios del siglo XVII, Japón había sido un país cerrado a cualquier influencia extranjera. Los japoneses tenían prohibido salir del país y los extranjeros no podían entrar en él (con la excepción de unos pocos comerciantes de Nagasaki).

 
El Comodoro Matthew Perry  

En 1853, el shogunado se enfrentó a un terrible dilema cuando los barcos del Comodoro Matthew Perry entraron en la bahía de Edo exigiendo que Japón iniciara contactos diplomáticos con los Estados Unidos. El shogunado demoró su respuesta todo el tiempo que pudo, pero Perry acabó consiguiendo el acuerdo al año siguiente. Fue entonces cuando, además, tuvo el honor de ver una demostración de sumo.

En 1854 los buques de guerra americanos se disponían a zarpar repletos de obsequios del gobierno japonés como gesto de buena voluntad. La mayor parte de esos regalos estaban ya a bordo cuando las autoridades japonesas anunciaron que aún tenían otro más: doscientos sacos de arroz depositados en tierra. Los sacos pesaban tanto que los marineros no podían meterlos en el barco. Pero entonces, con gran orgullo, los japoneses hicieron aparecer a un grupo de 25 rikishis que se encargaron de transportar los sacos sin aparente esfuerzo. Fue entonces cuando las autoridades locales invitaron a sus huéspedes americanos a presenciar una serie de combates.

El Comodoro Perry quedó tan impresionado del tamaño de aquellos hombres que en el diario personal que escribió durante su expedición a Japón relató lo siguiente:
“Nunca he visto juntos a tantos hombres fornidos, dando la impresión de ser toros en lugar de hombres... Especialmente, uno de ellos me cautivó por su enorme envergadura; enorme porque su cuerpo estaba cubierto de una masa de carne, lo cual, según nuestro concepto de la condición atlética, le incapacitaría para realizar cualquier tipo de ejercicio violento... Estaba totalmente desnudo, excepto por una cinta que envolvía su cintura... Al pronunciar sus nombres, dos de ellos entraron en el ring y comenzaron a mirarse de forma amenazante, con cierto tono dramático, dando pisotones con sus pies desnudos, inclinándose y cogiendo un puñado de tierra que restregaban por debajo de los sobacos. Todo esto me recordó los movimientos de un toro, que prepara el terreno antes de atacar. Soy un ignorante, pero en aquel momento di la impresión de ser un estúpido”.

Por ello, parece ser que Matthew Perry y sus hombres fueron los primeros occidentales que vieron un combate de sumo.

Y, a mediados del siglo XIX, cuando el país entero mantenía ese debate de abrir sus puertas al mundo exterior por primera vez en 250 años, el sumo vivía al mismo tiempo un interesante cambio de guardia. Se producía el paso de la antigua a la nueva generación de luchadores. Jinmaku Kyugoro fue el último Yokozuna que consiguió ese grado en el Período Edo.

 

EL GRADO DE YOKOZUNA

En 1789, Yoshida Oikaze, un árbitro de Kumamoto, se proclamó máximo representante del sumo. Consiguió el apoyo del shogún y la potestad de otorgar los títulos a los árbitros y a los Yokozunas. Yoshida, junto a los miembros más veteranos de la Asociación de Sumo de Edo, desarrollaron una serie de normas que regían los ritos de purificación que se representaban antes de los combates. Él fue quien introdujo el Yokozuna Menkyo (grado de Yokozuna), otorgando los dos primeros a Tanikaze y Onogawa. De hecho, todavía un descendiente de la familia Yoshida sigue asistiendo actualmente a las ceremonias de proclamación de Yokozunas.
Diez años después, Tanikaze se convirtió en el primer Yokozuna que realizaba el dohyo-iri (ceremonia de entrada al dohyo) portando el yokozuna tsuna (cinturón de yokozuna). Sin embargo, por entonces el grado de Yokozuna aún no era oficial, el rango más alto era el de Ozeki, y el hecho de tener el título de Yokozuna sólo le daba derecho a ese luchador a realizar el dohyo-iri.
El primer Yokozuna que apareció en un banzuke fue Nishinoumi en 1890.