Aunque su shikona signifique "mono volador", Tobizaru tiene claro cuáles son sus prioridades y sus objetivos en el mundo del sumo. De hecho, en el pasado Aki Basho el rikishi de la Oitekaze Beya estuvo a punto de convertirse en el primer sekitori que alzaba la Copa del Emperador en su primer torneo en Makuuchi de los últimos 106 años.

Hasta los instantes finales Tobizaru fue uno de los aspirantes al yusho en el pasado Torneo de Otoño, aunque en última instancia fue el flamante nuevo ozeki Shodai quien terminó sumando su primer título en el Kokugikan de Tokio.

Tobizaru terminó con un registro de 11-4 en su primer torneo al más alto nivel, con dos victorias menos que Shodai, pero acabó ganando al menos uno de los kensho del campeonato, su primer Kanto-sho.

“Quizás fue lo más divertido que he vivido en mi trayectoria como luchador de sumo. Pienso que incluso la gente podría acordarse de mi nombre", comentaba Tobizaru tras su primer flirteo con la historia del sumo.

De esas 11 victorias que sumó, consiguió ocho con diferentes kimarite (técnicas ganadoras), tras perseguir y rodear en numerosas ocasiones a sus rivales sobre el círculo del dohyo... en clara referencia a su peculiar shikona.

Nació en el Año del Mono y reconoce que se mueve "como un mono" en el dohyo. Por ello creó su particular nombre como rikishi.

Tobizaru cautivó a los espectadores del Kokugikan por definir mejor que otros uno de los grandes atractivos del sumo, un deporte en el que dos luchadores se enfrentan de igual a igual sobre el dohyo, al margen de sus diferencias de altura, peso o envergadura.

Con su escaso 1,75 de altura y sus 131 kilos (pocos, en comparación con la mayoría de rikishi), el estilo dinámico y versátil del sumo de Tobizaru le permite controlar a rivales de mayor o menor envergadura, algo que siempre ha enamorado a los seguidores del sumo.

Durante su etapa en Juryo, Tobizaru solía absorber el ataque de su adversario en el tachi-ai para luchar con un sumo más defensivo. Pero en su debut en Makuuchi el pasado mes de Septiembre asumió su nuevo papel de favorito y practicó un sumo mucho más ofensivo.

La pugna de Tobizaru por la Copa del Emperador se prolongó hasta el penúltimo día del torneo, cuando se quedó matemáticamente sin opciones ante el ozeki Takakeisho. Tobizaru confesó que el torneo había sido “divertido y emocionante,” e incluso el presidente de la Asociación Japonesa de Sumo, Hakkaku Rijicho, le tildó de "atrevido".

El propio Tobizaru señaló que los duros entrenamientos con sus aguerridos compañeros de la Oitekaze Beya le habían ayudado mucho, entre los cuales se encuentran el sekiwake Daieisho, el komusubi Endo y cuatro luchadores de la División Juryo. "Los rikishi de nuestra heya son grandes, por eso en el torneo mis rivales no me parecieron tan grandes", comentó.

Nacido en la región de Edogawa, dentro de la metrópoli de Tokio, Tobizaru se inició en el sumo durante su primer año de enseñanza primaria bajo la atenta mirada de su hermano mayor, el ex maegashira Hidenoumi que actualmente milita en Juryo. En esa época también practicó la natación, el fútbol y el béisbol.

Tras graduarse en la reputada Universidad de Japón, Tobizaru hizo su debut como profesional en Enero de 2015. Y mientras Mitakeumi y Hokutofuji (de una edad similar a la suya) progresaron hasta llegar al Sanyaku, Tobizaru siguió en las categorías inferiores, necesitando dos años y medio para situarse en Juryo y otros tres años para ascender a la máxima categoría.

La presencia del debutante en el Kokugikan dio otro aire al Torneo de Otoño, donde los aplausos y los vítores se sucedieron día tras día al pronunciar su nombre. "Creo que nadie me conocía cuando estaba en Juryo", confesaba. "Es increíble cómo pueden cambiar las cosas. Mi vida ha cambiado en apenas quince días".

Es previsible un importante ascenso en el próximo banzuke, pero Tobizaru ya ha asumido que se enfrentará a rivales más duros en el próximo torneo de Noviembre. "Me apetece mucho porque estaré más arriba en el banzuke. Será complicado si peleo a la defensiva.”

El Torneo de Noviembre, que habitualmente se celebra en Fukuoka, tendrá lugar este año en el Kokugikan de Ryogoku (Tokio), a partir del 8 de Noviembre.